Lentes Ocupacionales: una solución ideal para la vista cansada

Escrito por Belavista en julio 20, 2016 en Lentes

La presbicia (o vista cansada) es la dificultad para poder enfocar bien de cerca. Suele aparecer a partir de los 40 – 45 años, y es un proceso fisiológico que nos afecta a todos. Para aquellos que nunca han necesitado gafas es un momento un tanto traumático ya que de repente te encuentras incapaz de leer, trabajar con el ordenador, o hacer cualquier otra tarea en visión próxima con comodidad. La solución tradicional es recurrir a una gafa de cerca que compense esta pérdida, y es una buena solución siempre y cuando sean prescritas por un optometrista u oftalmólogo… pero tienen un problema: la limitación de la profundidad de campo.

Me explico: Imagínate que tú, présbita de 40-45 años, estás sentado delante de tu ordenador. Tienes el teclado a unos 30cm, la pantalla a 55cm y un libro a 70cm. Además tienes a una persona sentada del otro lado de la mesa,  a 1 metro. Como tienes presbicia, tienes una gafa de cerca con la que puedes ver estupendamente el teclado. Pero cuando quieres ver la pantalla, tienes que acercarte un poco. Al consultar algo en el libro, lo mismo. Y cuando hablas con la persona que está sentada enfrente directamente tienes que quitarlas o bajarlas a la punta de la nariz y mirar por arriba de ellas.

Esto sucede porque las gafas de cerca se gradúan para usarlas a 40 cm, y la lente, por una cuestión simple de física, te permite ver bien con ellas en un rango de +-10 cm, por lo que a efectos prácticos la gafa de cerca te servirá para ver con comodidad entre unos 30-50cm.

Una alternativa son las famosas lentes progresivas, pero en nuestra experiencia hay que ser muy prudentes con su prescripción ya que no siempre son la mejor solución para algunos usuarios. Lamentablemente hay ópticas (y ópticos) que a toda costa quieren colocar un progresivo a cualquier présbita sin tener en cuenta las necesidades reales del usuario… de ahí vienen tantas y tantas inadaptaciones y la infundada mala fama que tienen estas lentes. Los progresivos realmente son una solución magnífica, pero siempre y cuando sean realmente lo que el usuario necesita. En esto también es importante confiar en el criterio de tu optometrista de confianza, que sabrá asesorarte adecuadamente.

Tenemos entonces las gafas de cerca y las progresivas como las soluciones más tradicionales. Pero aquí entonces es donde entran en juego las lentes ocupacionales. Podríamos decir que estas lentes están a medio camino entre ambas… o dicho de otra manera son  “lentes de cerca mejoradas”. ¿Por qué? Bueno, pues porque con ellas logramos que desaparezca la limitación de la profundidad de campo. Una lente ocupacional te dejará ver bien desde los 30cm hasta unos 3 metros. Verás bien el teclado, la pantalla, el libro y la persona sentada enfrente sin necesidad de tener que hacer movimientos raros con la cabeza ni quitarte las gafas (o bajarlas a la punta de la nariz…).

En el mercado existen muchas opciones… incluso las hay para ver hasta los 10 metros de distancia. Según las necesidades particulares de cada usuario, el optometrista sabrá asesorarle para elegir la ideal para cada persona.

Podéis ver aquí una de las que más trabajamos, del fabricante español Prats.

En resumen: Las lentes ocupacionales son una solución ideal para aquellos usuarios que necesitan trabajar con comodidad a distintas distancias. Son lentes modernas que forman una pareja perfecta con los últimos antirreflejantes preventivos (bloquean la luz azul), ideales para la vida actual en la que tenemos que trabajar con pantallas que nos exigen buena visión a varias distancias.

Si quieres más información puedes escribirnos a web@belavista.es, o mejor aún: ¡ven a visitarnos!

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